Tristeza.
No recordaba que debía olvidarte, supongo que son cosas del directo. Cuatro focos sobre mi cabeza y solo uno me alumbra. Sorprendentemente, sigues esperando que te emocione, pero no será hoy el día. ¿Y sabes porque? El mundo está muy mal, por eso no me lo pienso comer. De todos modos, deberás tratarme de usted, perdiste mi respeto y, por lo que veo, necesitas recuperarlo. Así de triste, de no ser así estarías en cualquier lado menos aquí buscándole sentido a mis palabras. Aún así, te juro que hoy te quiero, aunque sé que no volveras y algún día solo algún día lo asimilaré. Pero no me importa, porque sé lo que estás pensando. No quieres ayuda, tú solo puedes con todo ... Menos conmigo. Es triste, pero cuando alguien nos saca de quicio sentimos como si fuera superior a nosotros y me dá rabia esta situacción creeme, podriamos aver sido los protagonistas de esa peli. Por eso no me paso demasiado escribiéndote, respeto la igualdad entre hombres y mujeres. Buah, me encanta, vuelves a leer detrás para intentar entenderlo, volviste a morir en el intento. Y sigues preguntándote si escribo por ti, por mi o por mi conciencia. No lo dudes más, volví a nacer como cada día y desarrollé otra teoría nueva sobre el caos que te provoco. Como siempre se cumplen mis hipótesis, volviste a creer que te escribía a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario